Déjame despedirme de tu boca,
De tus labios y de esas zanjas que se forman en ellos como los espacios que buscan las rosas para respirar.
Me voy y me despido de tus ojos que son grandes y oscuros como la luna,
y de tu cuerpo y de tu sexo,
que son pentagramas con forma de mujer.
Ya es tarde.
Te quiero besar pero no me atrevo.
Me voy y me llevo en la mente tu cabello, que es escarlata como la espuma de los mares,
y el ensueño de tus labios imposibles.
